Por allá, en el año 1996, alrededor de la época en que la electricidad fue descubierta y los teléfonos celulares eran del tamaño promedio de tu tostadora de cuatro ranuras, dos ingenieros italianos se unieron para resolver un problema en un estudio de grabación. ¿Podrías lograr el sonido de un equipo analógico clásico desde un ordenador? Uno de ellos dijo (en italiano, obviamente) “¿Podríamos emular circuitos electrónicos usando algoritmos de DSP y alimentar una señal de audio a través del ordenador y lograr el mismo sonido?” La respuesta fue sí, la pieza de equipamiento que emularon fue una consola clásica de Abbey Road, y una compañía nació. Aunque ésa es una versión muy simplificada de cómo IK se formó, refleja la filosofía detrás de todos nuestros productos: darle a los músicos las herramientas que quieren/necesitan para ser creativos y productivos.