05/06/2026
Microsoft ha anunciado un avance significativo en su desarrollo de computación cuántica con su nuevo chip, Majorana 2, que afirma es 1.000 veces más fiable que su predecesor. La compañía destaca que los qubits de este nuevo chip tienen una vida media de 20 segundos, en contraste con los milisegundos de duración del modelo anterior. Esta mejora en la estabilidad es comparada por Microsoft con la diferencia entre un teléfono que necesita cargarse diariamente y otro que solo requiere carga cada pocos años, lo que representa un paso crucial hacia la viabilidad comercial de esta tecnología.
La empresa tecnológica establece como objetivo tener una máquina cuántica capaz de resolver problemas comercialmente viables para el año 2029. Sin embargo, los expertos señalan que esto requerirá avances masivos adicionales, ya que aunque el chip actual cuenta con 12 qubits, se necesitarían millones para alcanzar esa utilidad práctica. Zulfi Alam, vicepresidente corporativo de Microsoft Quantum, sostiene que esta línea de tiempo es alcanzable si la investigación continúa progresando al ritmo actual, posicionando a la compañía para abordar tareas que actualmente son imposibles incluso para las supercomputadoras tradicionales más potentes.
El enfoque de Microsoft se basa en la computación cuántica topológica, una estrategia que ha perseguido durante 20 años y que explota las propiedades de una cuasipartícula teórica predicha en la década de 1930 por el físico Ettore Majorana. Para lograrlo, la compañía ha tenido que manipular un estado novedoso de la materia, diferente a los estados sólido, líquido o gaseoso conocidos. La segunda generación del chip Majorana mejora su eficacia parcialmente gracias al reemplazo del aluminio por plomo como superconductor, una idea desarrollada por científicos humanos aunque el equipo utilice inteligencia artificial para acelerar sus esfuerzos.
Este anuncio llega en medio de un contexto de escepticismo previo hacia los esfuerzos de Microsoft en este campo, incluyendo la retractación de un artículo publicado en Nature en 2018 y críticas de expertos que cuestionaban la validez científica de sus afirmaciones anteriores. No obstante, la compañía defiende rigurosamente su trabajo actual, afirmando haber compartido todos sus datos, incluidos materiales comercialmente sensibles, con la agencia de investigación de defensa estadounidense DARPA para su verificación. A pesar de esto, el artículo publicado junto al anuncio aún no ha pasado por la revisión por pares independiente, lo que mantiene cierta cautela en la comunidad científica.
Las implicaciones potenciales de esta tecnología son vastas, con aplicaciones que podrían incluir desde la eliminación de microplásticos y sustancias químicas persistentes hasta el desarrollo de mejores fertilizantes para la producción de alimentos. Microsoft enfatiza que la computación cuántica no busca eliminar el papel humano, sino proporcionar herramientas que, combinadas con la inteligencia artificial, permitan comprimir los plazos de décadas a años para resolver problemas complejos. Mientras la industria cuántica en general lucha con la fragilidad inherente de los qubits, este desarrollo sitúa a Microsoft como un competidor serio en la carrera global por crear máquinas cuánticas tolerantes a fallos y escalables.