18/10/2012
UNA MALA GESTIÓN DE LAS REDES SOCIALES PUEDE RESULTAR NEFASTA PARA LAS EMPRESAS:
Se han publicado artículos sobre como las redes sociales pueden ayudar a los negocios; en todos parece fácil. Sin embargo no hay que olvidar que las redes sociales también tienen un lado oscuro, que una mala gestión puede conllevar una serie de contra indicaciones.
Los perfiles que no estén debidamente personalizados:
Que la apariencia no se corresponde con la imagen corporativa.
La imagen que se transmite a través de las redes sociales no se identifica con la marca a la que representa; ya sea porque el logo no tiene la resolución requerida, o los colores empleados no coinciden con los colores corporativos. Esto puede puede perjudicar seriamente la imagen de una marca, así como transmitir un mensaje incoherente y confundir a los usuarios.
La marca tiene una presencia idéntica en todas las redes sociales, ha adoptado el mismo mensaje para todas ellas:
Cada red social tiene su propio lenguaje, su propio público objetivo, sus propias pautas de comportamiento. No se puede repetir exactamente lo mismo en todos los canales sociales, dado que en algunos de ellos no se entendería.
Tampoco es obligatorio que una empresa se haga omnipresente en todos los medios sociales; lo recomendable es que se tenga presencia activa únicamente en aquellos escenarios cuyo público objetivo se corresponda con el de la marca, donde realmente tenga algo que aportar.
Por otra parte, resulta imprescindible que adopte las políticas de actuación propias de la red; ya sabes, "Allá donde fueres, haz lo que vieres".
Quien gestiona las redes sociales no cuenta con la formación ni experiencia requeridas para el puesto:
Las Redes sociales son un altavoz de la comunicación de la empresa, por tanto, al mando deben estar profesionales cualificados, que además conozcan la empresa. Solo así sabrán cómo y cuándo actuar ante cada situación, pronunciándose realmente en nombre de la marca a la que representan.
Es muy peligroso dejar la presencia en redes sociales a cargo de un becario, o de un empleado inexperto en la materia.
"Cualquiera puede tener abierto un perfil en Facebook, pero no todo el mundo está capacitado para gestionar una comunidad en representación de una empresa."
Ausencia de planificación y de estrategia:
En las redes sociales no hay lugar para la improvisación, no se puede actuar a salto de mata, sino atendiendo a unas pautas de comportamiento, desarrollada en una estrategia debidamente planificada, en función de unos objetivos previamente establecidos. Esto no es un juego de niños, ni se trata de un lugar donde probar suerte, sino donde actuar concienzudamente, sopesando previamente las consecuencias de cada paso.
Hacer caso omiso de los usuarios es el peor error que se puede cometer, el cual puede arruinar la reputación online de cualquier empresa. La interacción y el diálogo son la base del éxito de una marca en redes sociales, saber escuchar a sus seguidores, para poder conocerles y así atenderles como se merecen.
Si hay problemas, no se puede esconder la cabeza bajo la tierra. Así únicamente se conseguirá favorecer que el problema crezca, alcanzando mayores dimensiones.
Se Tiene que estar preparado para afrontar la situación, contar con un plan de crisis que ofrezca unas pautas básicas de actuación, para saber cómo gestionar el problema.
No se tiene que desprestigiar a la competencia.
Hablar mal de otra empresa o producto puede provocar un efecto boomerang y generar descrédito hacia la marca.