04/06/2025
La mañana fresca y soleada invitaba a conectar con la naturaleza. En un entorno sereno, las posiciones de yoga se fusionaban con la integración sensorial.
- *El perro boca abajo*: Con las manos y pies en el suelo, los pacientes experimentaban la sensación de estiramiento y liberación, mientras olían el aroma a hierba fresca.
- *El árbol*: Con una pierna flexionada y la otra extendida, los pacientes trabajaban su equilibrio y concentración, mientras escuchaban el canto de los pájaros.
La integración sensorial se hacía presente en cada momento, estimulando los sentidos y promoviendo la calma y la conexión con uno mismo. La mañana concluía con sonrisas y sensaciones de paz, dejando una sensación de bienestar y armonía.