26/03/2022
Desaparecidos e indiferencia.
Fabiola Serratos
Resulta complicado y doloroso tener que escribir de lo que todos en el municipio sabemos y que nadie menciona, que mientras nuestros gobernantes desfilan en sus rutinarias actividades llenas de viciosa hipocresía, acá en la realidad las personas desaparecen, desde sus casas, desde los parques, desde los andadores o las paradas de autobuses. No hay lugar seguro y tampoco hay actividad que nos exente de vivir de frente la violencia.
- ¡Dios me libre de tener que buscar un día a un ser querido! - Dijo una madre en una taquería mientras el 25 de febrero unas jóvenes pegan la foto de un Fernando ahora desaparecido.
Otra familia que busca con fervor a un desaparecido más, así lo nombran los gobiernos, uno más en las estadísticas, aunque para su familia y amigos, no es uno más. Es el hijo, el hermano, el novio, el amigo.
Y nuevamente los rumores se encienden, que si los malos pasos, que estaba en el lugar incorrecto etc. Una serie de discursos ya dichos, ya asegurados, ya rumorados. Pero poco a poco se nos agotan las suposiciones, la realidad es vivir en un municipio donde la seguridad defiende el privilegio de los corredores, pero nunca la vida de los habitantes en barrios.
Como una feroz maldición que guarda Tlajomulco dónde vez en cuando alguna patrulla acude al llamado de una emergencia, 45 minutos después si suerte se tiene y peor aún si se corre con la dicha de que respondan las líneas de emergencia. Toda una odisea para qué a la llegada la policía, se realicen un par de preguntas y la frase célebre del final “estaremos al pendiente” así tal cual lo vivimos con Lalo, que de no ser por la presión de los medios de comunicación quizá nunca le hubiéramos encontrado.
¿Qué sigue ahora? ¿Qué otro invento de historia viene para los nuevos desaparecidos? Entre ellos Fernando que la búsqueda sigue. ¿Qué cuentos dignos de novela de Stephen King se nos dirán ahora? Si de algo estamos convencidas las personas de estos barrios es que la realidad supera la ficción.
La justicia ya vino como suplica, ya se rogó y hasta se mendigó, de ninguna forma que no sea a gritos desesperados las autoridades hacen acto de misericordia con los familiares de desaparecidos; qué sencillo resulta dar un discurso de apoyo, cuando pese al aumento de personas desaparecidas ninguna medida se ha tomado, nada ha cambiado desde la desaparición de Lalo y ahora la ausencia de Fernando vienen a recordárnoslos.
Gobernante que usa el discurso de la mala educación, los malos padres y se vale de la culpa para revictimizar familias, gobernante que deja ver su cobardía, frivolidad y porquería. Porque es justo la indiferencia de todos los gobiernos y partidos políticos los que han hecho de este municipio, características a nivel internacional la violencia, las fosas y los desaparecidos.
Nuevamente con repudio les venimos a recordar que una familia más está haciendo su trabajo y que la comunidad sale a las calles hasta encontrarle, exigiéndoles a ustedes autoridades canallas…
¡QUÉ VIVO SE LO LLEVARON Y VIVO LO QUEREMOS!