31/12/2025
La arquitectura, como la música, la poesía, la pintura y la escultura; se observa, se escucha; la entiendes, se siente. Silenciosamente y sin darte cuenta el estado de ánimo cambia.
No es solo construcción. Cómo arquitecto disfruto el proceso, me encanta hacer cambios pues estar ahí al amanecer cuando el sonido empieza, al atardecer terminando el día con alguna compañía, al anochecer cuando el silencio te susurra y la luna te acompaña es cuando se entiende lo que cada espacio te va a ofrecer, la responsabilidad que se tiene hacia los habitantes y que solo ellos y subconscientemente el tiempo te hará saber los buenos efectos que plasmaste.