08/04/2025
Cápsula metrológica 05-2025.
En el México prehispánico, el trueque fue el método más común para poder hacerse de productos y/o servicios que necesitaban y, de igual manera, poner a disposición de otros lo que generaban. Fue de uso común como moneda de cambio el cacao o herramientas elaboradas de cobre, y era cierta cantidad por otra.
Cuarta, huacal, chiquihuite, pie, paso, vara larga, vara corta, legua, estadio, codo, palmo, y braza, son solo algunas unidades de medida o valores determinados por uso corriente, que se usaban desde hacía siglos.
Algunos se usan aún para medir distancias o volumen en lo que hoy es México, de hecho, son innumerables las categorías de medida utilizadas por la humanidad en el transcurso de la historia.
Sin embargo, esta diversidad también ocasionó problemáticas al momento de intercambiar algún producto o establecer fronteras.
P. ejemplo: La vara, de origen español, es una unidad de medida de longitudes, que equivale a tres pies castellanos (cada pie son 0,278 metros) ó 0,835 metros = 83,59 centímetros.
Esta unidad es usada con frecuencia en carreras de caballos parejeras, en especial en México, siendo la distancia más común una carrera de 200 varas (167 metros).
Otro ejemplo son las medidas nahuas antropométricas.
Como en la mayoría de los sistemas de medición pre-métricos en el mundo (Kula, 1980), las medidas nahuas se basaban en el cuerpo humano.
Unidad de medida (Dedo), nombre nahua Mapilli (“dedo”), equivalencia en el sistema métrico 0.017.
Es de notar que la medida llamada “corazón” (≈ 0.83 m) desempeñó un papel clave en Mesoamérica, como lo demuestra su uso recurrente en las ciudades prehispánicas.
De acuerdo con Sugiyama (2005), la alfarda de la pirámide de la Serpiente Emplumada de Teotihuacan mide 1.66 m, es decir, el doble de esta unidad. A la vez, corresponde con bastante exactitud a la “vara española” (0.8359 m) en uso en México a partir de la primera mitad del siglo XVI.
La necesidad de contar con un sistema de medida eficaz y justo que garantizara el recaudo de impuestos y tuviera satisfecha a las poblaciones, hizo que los gobiernos crearan figuras como el fiel almotacén, que en la Nueva España acudía a comprobar que los pesos y medidas reales se respetaran en los comercios.
No obstante, no dejaban de ser una práctica local en un mundo que comenzaba a hacerse pequeño gracias a las rutas comerciales.
Tras la revolución francesa que estallara en 1789, los miembros de la Academia de Ciencias de París, en medio de la tormenta política y militar, retomaron un tema clave: un sistema de pesas y medidas reconocido por todos. Hombres como el químico y economista Antoine Lavoisier, o el matemático Adrien-Marie Legendré, entre otros, propusieron lo que fue llamado sistema métrico, basados en principios de la física y las matemáticas modernas.
A diferencia de otras propuestas y dada la influencia que llegó a tener Francia en el orbe, las comunidades científicas lo adoptaron. En México se debatió con fervor al respecto y fue hasta el 15 de marzo de 1857 que el presidente Ignacio Comonfort decretó su uso oficial en la República.
La obligatoriedad del sistema fue ordenada por el presidente Benito Juárez en el mismo día y mes, pero de 1861, y aun así, es de uso común escuchar mencionar grados centígrados en vez de grados Celsius.
No obstante, así como fue difícil consolidar un gobierno, pasó lo mismo con los pesos y medidas. Entre el analfabetismo y la tradición en el uso de medidas locales, fue hasta el Porfiriato cuando se arraigó este sistema.
El Tratado del Metro firmado en París en 1875 propició la integración formal internacional y México, imbuido en la modernidad, se adhirió a él en 1890. Pronto se distribuyeron en todos los estados patrones en metal del metro y el kilogramo avalados por el Buró Internacional de Pesas y Medidas (BIPM).
Además, se distribuyeron instructivos y se dieron charlas y conferencias al respecto.
El antiguo patrón nacional de masa de nuestro país, calibrado por primera vez en 1889, identificado como el prototipo No. 21 (k21), recordemos que antes del 20 de mayo del 2019, la constante de Planck tenía incertidumbre estándar asociada de aproximadamente 2x10-8 relativa y el valor del Prototipo Internacional del kilogramo no tenía incertidumbre.
A partir de la redefinición, la constante de Planck se definió sin incertidumbre y la masa tiene un valor de incertidumbre asociada.
El sistema métrico decimal ha evolucionado con el paso de los años en el actual Sistema Internacional de Unidades (SI), redefinido en 2019, que con el tiempo agregó nuevos mecanismos de medida relacionados con los adelantos científicos que hasta la fecha siguen sin detenerse.
La Oficina Internacional de Pesas y Medidas (BIPM por sus siglas en francés), mediante el Comité Consultivo para la Masa y Unidades Relacionadas (CCM) ha establecido que para la realización práctica de la unidad de masa (mise en pratique), los Institutos Nacionales de Metrología empleen dos experimentos para transferir el valor numérico fijo de la constante de Planck:
La comparación entre la potencia eléctrica y la potencia mecánica,
P.ej. con el uso de Balanzas de Kibble o Balanzas del joule y,
El método de cristalografía de rayos X (XRCD por sus siglas en inglés), mediante la fabricación de monocristales de silicio puro en forma de esferas casi perfectas de 1 kg de masa.
Cabe destacar que existen unidades de medida que no son parte del SI, pero por su uso extendido se considera que es preferible mantenerlas.
Bibliografía:
Sistema Métrico-Decimal: Tablas Que Establecen La Relación Que Existe Entre Los Valores De Las Antiguas Medidas Mexicanas Y Las Del Nuevo Sistema ... Conforme a La Ley De 15 De Marzo De 1857