17/10/2026
¡Hoy es viernes 😏 y el cerebro 🧠 lo sabe!
Ese lunes 28 de septiembre venía de regreso de viaje, con el corazón lleno después de unos días maravillosos en familia. Al tocar tierra guatemalteca, un solo pensamiento vino a mi mente: «Hoy es el gran día».
Un mes atrás, la directora de la revista guatemalteca WomenMedia me contactó para explicarme su misión: visibilizar la historia y el impacto de mujeres emprendedoras y empresarias en nuestro país. Mi primer pensamiento fue: ¡Qué increíble que se creen estos espacios en nuestro medio!
Lo segundo que escuché superó mis expectativas: yo sería una de las 80 mujeres reconocidas en la entrega de su segunda edición. Un evento de gala lleno de aprendizaje, alianzas y momentos inolvidables.
Sinceramente, se me abrieron los ojos de asombro. Luego sentí un compromiso enorme y un profundo honor. Confieso que no solo sentí «mariposas en el estómago»; sentí una mezcla intensa de miedo, ansiedad, sorpresa, alegría y orgullo. Cuando llegó la pregunta: «¿Quieres ser parte de esta edición?», la respuesta solo podía ser un rotundo: ¡Sí!
El día llegó. Entre la logística del viaje y los preparativos, llegué al evento con los ojos llenos de expectación y curiosidad. Escuchar los testimonios de tantas mujeres valientes que no cedieron ante la adversidad me dio un impulso renovado. Pero, sobre todo, al registrar cada emoción de esa noche, prevaleció una: orgullo de mí misma.
Les confieso algo más: me apasiona profundamente mi trabajo como mercadóloga y coach de vida. Amo cada proyecto, cada conferencia y cada taller. Sin embargo, la exposición pública a veces me cuesta. Hace poco leí una frase de Yokoi Kenji que me marcó: «Si la vergüenza gana, no habrá ganancia». En realidad, muchas veces no es vergüenza; es miedo al qué dirán, al fracaso o a exponernos. Pero les aseguro algo: siempre será mejor intentarlo que quedarse con la duda.
Hoy me siento profundamente agradecida y motivada. Esta experiencia ha sido una recarga pura de energía positiva.
No quiero que me vean como una competencia, sino como una referencia. ¡Quiero ser la razón por la que otra mujer crea que SÍ SE PUEDE! ✨