27/03/2026
Hablar de Rafael Moneo es hablar de arquitectura que entiende el contexto antes que el gesto.
Su trayectoria demuestra que un edificio no necesita imponerse para ser relevante. El Museo Nacional de Arte Romano en Mérida, el Kursaal en Donostia o la ampliación del Museo del Prado son ejemplos de una arquitectura que dialoga con su entorno y con la historia, sin renunciar a la contemporaneidad.
Moneo ha defendido siempre el rigor, la precisión y la responsabilidad urbana como parte esencial del proyecto. Su obra no responde a la tendencia inmediata, sino a una reflexión profunda sobre lugar, escala y permanencia.
Más que diseñar iconos, ha construido piezas capaces de sostener el paso del tiempo.
Una referencia que recuerda que la arquitectura no empieza en la forma. Empieza en el contexto.