07/07/2026
Una vela no deja de funcionar de un día para otro. Lo normal es que vaya perdiendo rendimiento poco a poco, hasta que te acostumbras a navegar con menos prestaciones.
Estas son 6 señales que indican que puede haber llegado el momento de renovarla:
1. Arrugas permanentes que no desaparecen aunque ajustes correctamente el trimado.
2. La vela ha perdido su forma y la bolsa está demasiado retrasada.
3. La baluma flamea constantemente incluso después de ajustar la tensión. (El recorrido del balumero y pujamero ha llegado a su límite)
4. El tejido se nota blando, muy flexible o pierde el “crujido” característico de una vela en buen estado.
5. Necesitas corregir continuamente el rumbo porque el barco ya no mantiene la misma eficiencia de ceñida.
6. Empiezan a aparecer reparaciones frecuentes, costuras fatigadas o pequeñas roturas que se repiten. Si el hilo se ha perdido su protección UV, quedará toda la zona expuesta