23/10/2026
El próximo 10 de noviembre volveremos a abrir nuestras puertas.
Detrás de esta nueva etapa hay mucho más que una reforma. Hay ilusión, esfuerzo, dedicación y, sobre todo, el cariño de muchas personas que han puesto lo mejor de sí mismas para hacer realidad este proyecto.
Quiero agradecer especialmente a Fabricio, por la dirección de la obra, y a Luis, por haber sabido llevar a la tierra las ideas y los sueños que Valentina y yo teníamos para este nuevo Taller. Por transformar lo que imaginábamos en algo real, respetando nuestra esencia y nuestra manera de entender este espacio.
También a todo el equipo de albañilería por su esfuerzo y compromiso. Todavía quedan profesionales por entrar en escena, como carpinteros y marmolistas, además de Equipatel, que se encargará del equipamiento de nuestra nueva cocina, una parte fundamental de esta transformación.
Pero si hay alguien que merece una mención especial, es mi hermano Eduar .diaz.spain y todo su equipo. Su implicación ha sido extraordinaria. Han trabajado con una dedicación y un cariño difíciles de describir, cuidando cada detalle y demostrando que cuando las cosas se hacen con pasión, el resultado va mucho más allá de un buen trabajo.
El terrazo, los revestimientos de paredes y techos… Cada elemento está pensado y trabajado para crear un espacio único, con personalidad y alma propia.
Porque no queríamos simplemente renovar El Taller. Queríamos construir un lugar que contara nuestra historia y reflejara nuestra manera de entender las cosas.
Y si algo nos está enseñando esta reforma es que los proyectos no los hacen solo las ideas, sino las personas que creen en ellas y las convierten en realidad.
Ya queda menos para volver a encontrarnos.