10/05/2018
Las diferencias entre la calificación G y la A
Una vivienda calificada con la G significa que es poco eficiente, con un gasto medio anual en calefacción, agua caliente y aire acondicionado muy superior a la media del consumo nacional, porque carece de aislamiento, tiene una mala construcción y, además, no utiliza sistemas de calefacción eficientes.
Por el contrario, para conseguir una calificación A requiere un buen diseño y orientación, instalaciones de alto rendimiento, un correcto aislamiento de la fachada y cubierta y el uso de energías renovables activa y pasivamente.
Al hablar de consumo, las diferencias entre ambas calificaciones son elevadas. Una vivienda con la máxima calificación energética A consume un 55 % menos que la media y un 90 % menos respecto a una con la letra G. Una vivienda B consume un 70 % menos y una C un 35%.
En términos económicos, y según los datos recogidos en los certificados energéticos realizados por Certicalia.com, hay una diferencia de unos 1253 € al año en gastos de calefacción, refrigeración y agua caliente entre un vivienda poco eficiente, con una calificación energética G (cuyo coste puede llegar a los 1535,85 € al año), y otra vivienda eficiente, con una calificación energética B (con un coste de 282,67 € al año).