Creemos en la rima y en el metro, aunque respetamos la fuerza del verso libre. Creemos que el respeto a los cánones formales y a la técnica depurada por la tradición clásica es la garantía más fiable de calidad poética. Creemos que la verdadera poesía siempre ha sido "de ocasión", compuesta para momentos y personas concretas, más que para publicarse en libros impresos para lectores anónimos. En la
poesía, hoy más que nunca, creemos que lo importante no es el autor, sino el destinatario. Creemos que gracias a internet está de vuelta la poesía oral, anónima y popular que está al principio de toda gran tradición poética, en la antigua Grecia como en España o Inglaterra. Y que espacios como éste son la vanguardia de la nueva poesía. Creemos que el esfuerzo y el talento poéticos tienen un valor único, y que la idea de pagar por la poesía no la mercantiliza y devalúa, sino que, hoy, le confiere valor y dignidad. Quien está dispuesto a sacrificar algo valora más lo que adquiere. Creemos que la poesía "no es de quien la hace, sino de quien la necesita" (en palabras del cartero de Neruda). Cuando Origenial compone un poema y lo remite a quien lo encarga, renunciamos a cualquier tipo de derechos sobre él. El poema es del comitente, libre de hacer con él lo que quiera y modificarlo a su antojo.