10/05/2026
La Peña El Palustre volvió a vestirse de emoción, tradición y sentimiento para celebrar uno de los actos más entrañables y esperados de nuestro calendario: las Cruces de Mayo. Una cita que, año tras año, no solo embellece nuestra sede, sino que engrandece el alma de todos los que formamos esta gran familia peñista.
De la mano de nuestro querido socio y amigo Joaquín Ruano, hombre comprometido y entregado siempre a cada evento de nuestra Peña, pudimos contemplar una magnífica Cruz de Mayo, auténtica obra de arte cargada de simbolismo, devoción y sensibilidad. Cada detalle hablaba por sí solo, destacando especialmente la talla de la Virgen del Carmen y el fajín de nuestro hermano mayor Paco Gaspar, elementos que emocionaron profundamente a todos los presentes y que llenaron el ambiente de recuerdos, fe y sentimiento malagueño.
La sede de nuestra Peña se vistió de gala para una noche que quedará grabada para siempre en la memoria colectiva de Peña El Palustre. Tuvimos el honor de contar con la presencia de distinguidas autoridades y representantes del tejido social y peñista de Málaga, entre ellos nuestro concejal del Distrito nº 2, Don Carlos Conde O’Donnell; Don Mariano Ruiz Araujo, portavoz del Partido Socialista en el Ayuntamiento de Málaga;D.Jesus Garcia Santos,director del distrito Este , representantes de la Federación de Peñas, presidentes de distintas peñas, asociaciones y hermandades, además de socios, familias y grandes amigos que quisieron acompañarnos en una velada tan especial celebrada el pasado 8 de mayo.
Y como ocurre cuando el cariño y la convivencia se dan la mano, la noche se convirtió en un auténtico abrazo colectivo. La sede rebosaba alegría, afecto y emoción. No cabía un sentimiento más. Cada rincón respiraba amistad, tradición y el orgullo de pertenecer a esta gran casa que es nuestra Peña.
Para conducir tan solemne acto contamos con la maestría y cercanía de nuestro querido amigo Pepe Ocón, quien, con su elegancia, simpatía y ese inconfundible sentido del humor que tanto le caracteriza, supo arrancar sonrisas, emociones y momentos inolvidables que quedarán para siempre en el corazón de todos los asistentes.
Llegó entonces uno de los instantes más esperados de la noche: la presentación del pregonero de este año. El pregonero saliente, José Manuel Navarrete Triguero, ofreció unas palabras llenas de cariño, sensibilidad y emoción, haciendo una presentación entrañable de quien recogería el testigo este año: José Luis Benítez Martín.
Una elección valiente y acertada impulsada por la presidenta de nuestra Peña, Mª Carmen Peláez, esposa del pregonero, quien animó con ilusión y confianza a asumir tan importante responsabilidad. Aunque para él suponía un difícil reto y una experiencia nueva, pronto quedó demostrado que cuando las palabras nacen del corazón, llegan al alma. Y así ocurrió. Porque aquella noche había algo especial en el aire: el calor humano, la amistad sincera y el cariño de todos los presentes hicieron que cada palabra encontrara su lugar perfecto.
El pregón estuvo cargado de sentimientos, recuerdos y emociones compartidas; palabras que no solo se escucharon, sino que se sintieron profundamente. Fue uno de esos momentos que engrandecen la historia de una Peña y que permanecen vivos en la memoria de quienes tuvieron la suerte de vivirlo.
Y como toda gran noche merece una banda sonora inolvidable, la nota musical llegó de la mano de Conchi Claro, cuya prodigiosa voz acarició el alma de todos los asistentes, acompañada magistralmente a la guitarra por Isabel Mayorga. Juntas lograron transformar el acto en un instante casi celestial, lleno de sensibilidad, arte y emoción, elevando la noche a una dimensión imposible de olvidar.
Fue, sin duda, una velada mágica. Una noche de sentimientos verdaderos, de abrazos sinceros y de recuerdos imborrables. Una de esas noches que engrandecen el nombre de Peña El Palustre y que quedará escrita en la historia y en el corazón de todos los que tuvimos el privilegio de compartirla.