01/06/2026
Hay proyectos que no empiezan con un plano, empiezan con una historia.
Entre piedra, silencio y paisaje, esta pequeña construcción en plena naturaleza encuentra una nueva vida: un refugio pensado para desconectar, bajar el ritmo y volver a mirar hacia fuera.
La intención fue intervenir lo justo: respetar la esencia del lugar, dejar que la textura de la piedra siguiera hablando y convertir las vistas en parte del propio espacio. Porque cuando las montañas entran por la ventana y el mar aparece en el horizonte, la arquitectura casi solo tiene que acompañar.
¿Qué conservarías tú: la historia o las vistas? 👇