17/10/2021
Éste, sí. Son ya cinco salmos los que hemos leído en los Funerales del Papá Grande. Éste el último, pero si se pasean por el rincón del lloro doliente, encontrarán el resto.
“La orquesta se ha callado. El violonchelista comienza a tocar su solo como si sólo para eso hubiera nacido (…) Toca como si estuviera despidiéndose del mundo, diciendo por fin todo cuanto había callado, los sueños truncados, las ansias frustradas, la vida, en fin. Los otros músicos lo mira...