26/02/2026
📌Importante:
Cuando asesinaron a Fernando Villavicencio, no tuvieron reparo en culpar a la Revolución Ciudadana, sin tapujos y sin reservar lo mínimamente respetable. Sin reconocer el derecho legítimo a la defensa. Sin dejar espacio para la duda. Sin siquiera pausarse a respirar. Todo con la finalidad clara de no dejar abierta la posibilidad de que Luisa González -quien lideraba las encuestas y disputaba con fuerza una sola vuelta- pudiera ganar.
Instalaron una falsa narrativa ya mínimamente planificada antes que una investigación seria. Y en ese camino, el debido proceso quedó eliminado en plena campaña electoral, frente a las elecciones presidenciales.
La esposa de Villavicencio ha declarado públicamente que el poder intentó convencerla de culpar a Rafael Correa. Ella misma dijo que la entonces fiscal general, Diana Salazar, acudió junto a representantes de Daniel Noboa para insistir en que repita esa misma versión. Con el paso del tiempo —según su propio testimonio— pudo darse cuenta de que no se trataba de esclarecer el as*****to con justicia, sino de construir una falsa narrativa contra el expresidente, incluso dejando el as*****to de Villavicencio en la impunidad.
Hoy, alias “Pipo”, desde la cárcel de Zaragoza, declaró ante la justicia española y con presencia de un fiscal de cooperación internacional que el responsable de aquel as*****to sería Daniel Noboa. No es nuestro movimiento político quien lo afirma. Es una declaración rendida ante autoridades judiciales en España, dentro de un proceso formal.
Pero hay algo igual de grave: en su testimonio sostiene que el presidente Noboa y su ministro del Interior habrían intentado gestionar su extradición a Estados Unidos para que allá sea presionado a declarar contra Rafael Correa. Y afirma que existen grabaciones de cámaras de seguridad que registrarían amenazas recibidas mientras estaba detenido en Málaga. Son afirmaciones extremadamente serias.
¿Se dan cuenta de la realidad del Ecuador que no conocemos -o que no nos quieren mostrar-? ¡Es una historia que estremece!
Porque parece que no les basta la inoperancia frente a la inseguridad, la inacción ante el desempleo, la precariedad en la salud pública, la migración forzosa o la pobreza: el problema real es mundial y estremece hasta el último de los sentidos humanos.