10/01/2023
- Ay, para dónde va con ese traje de gala?, le preguntaron envidiosas las demás.
Ella, caminaba feliz, muy feliz, sin responder.
- Ay, diay, ¿quién se casa, tan temprano y vas para una boda?, se reían.
Ella seguía caminando feliz, tarareando una canción.
- Ay, pero ni responde ella de lo elegante que va!, insistían burlándose.
Pero ella no tenía tiempo para perder el tiempo dando explicaciones. Se vistió así porque la vida es ya, es hoy, es este presente y no hay fecha especial más que la de hoy, que es cuando el corazón late.
Ella siguió su camino, iluminó los lugares por donde pasó, le enseñó a otros a cantar sus canciones... y luego cuentan que murió con una sonrisa. Las otras también murieron, pero nadie notó su ausencia porque el envidioso siempre sobrará y el que vive y deja vivir ilumina el camino propio y el ajeno y siempre será extrañado.