26/08/2026
Cuando un motor presenta dificultad para arrancar, pierde fuerza o funciona de manera inestable, es común pensar que el carburador simplemente está sucio.
Sin embargo, aunque el carburador esté completamente limpio, una junta o empaque dañado puede permitir la entrada de aire adicional al sistema de admisión.
Esta entrada de aire altera la mezcla correcta de aire y combustible, provocando síntomas como:
- Arranque difícil
- Ralentí inestable
- Pérdida de potencia
- Aceleración irregular
- Motor que se apaga inesperadamente
Por eso, durante el mantenimiento del carburador no solo se debe revisar la suciedad. También es importante inspeccionar juntas, empaques y conexiones para asegurarse de que no existan entradas de aire.
👉 Un carburador limpio necesita también un buen sellado para funcionar correctamente.