02/06/2025
La termonebulización es una manera eficaz de combatir las plagas de insectos voladores y los vectores de enfermedades mediante la aplicación de insecticidas en forma de tratamiento en el aire (nebulización). Además de la cobertura, otra ventaja de la nebulización es que se usa una cantidad menor de solución de pesticidas, y por tanto requiere menos trabajo operacional. ¿Qué son y para qué se utilizan las termonebulizadoras? Las termonebulizadoras son dispositivos que generan gotas ultrafinas de un diámetro de 1 a 50 micrómetros (μm) usando energía termoneumática. Las sustancias líquidas son vaporizadas en la máquina y forman finos aerosoles que se condensan al entrar en contacto con el aire exterior más frío, creando una niebla visible. Uno de los objetivos al realizar tratamientos con este tipo de equipos es la de reducir rápidamente la población de vectores. Su eficiencia es muy alta, ya que el líquido se transforma en partículas de 10 μm y se reparte uniformemente. Una buena cobertura puede distribuir hasta más de 15,000 partículas por centímetro cuadrado. A temperatura ambiente, una gota de agua de 50 μm de diámetro se evapora en 12.50 segundos, con una humedad relativa del 80%. Por esta razón, se recomienda el uso de coadyuvantes a base de glicoles para una termonebulización adecuada y eficiente. Aspectos a considerar para emplear adecuadamente el equipo Para un correcto uso del equipo, es importante que el personal que los va a utilizar este capacitado y calificado para darle limpieza y mantenimiento. El equipo de seguridad a utilizar con una termonebulizadora, además de los señalados en la etiqueta del producto, deberá incluir orejera protectora y se recomienda además que se utilicen trajes de seguridad tipo C y respirador de cara completa. De la misma forma, deberán tenerse en cuenta las condiciones ambientales para una mejor eficiencia en la aplicación. Las condiciones de temperatura, humedad y viento ideales para hacer una termonebulización son: Temperatura. Es bastante recomendable que este valor este por debajo de los 26 grados centígrados. Velocidad del viento. La aplicación se recomienda con viento máximo de 6 km por hora. El riesgo de una contaminación cruzada o de aplicar zonas donde no queremos es mayor si la velocidad del viento es superior. Humedad. Se considera que la humedad ideal oscila entre el 40 a 80 %, pues permite prolongar la neblina por más tiempo.