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23/05/2020
22/04/2018

ASÍ ES VIVIR CON UN TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO.

Publicacion Revista Semana.

Esta condición es más común de lo que se cree y genera mucha angustia porque implica tener ideas repetidas sin control. El médico psiquiatra José A. Posada Villa, cuenta de qué se trata.

psicólogo explica síntomas del trastorno obsesivo compulsivo Son pensamientos y conductas no deseadas, que aparecen constantemente y producen mucha ansiedad, así la persona haga todo el esfuerzo por ignorarlas o que desaparezcan. Foto: Google
Las personas con trastorno obsesivo-compulsivo tienen pensamientos repetidos y angustiantes denominados obsesiones. Ellos las describen más o menos de esta manera: “No puedo tocar nada fuera de casa y si lo hago tengo que lavarme las manos muchas veces”. “Sé que no tiene mucho sentido, pero estoy aterrorizado de contagiarme de algún germen que me pueda enfermar”. “En ocasiones, me lavo tanto que la piel se pone como en carne viva y sangra”. “No puedo ir a lugares públicos porque me asusta mucho”. “Es imposible hacer algo sin convertirlo en un ritual”. “Me paso horas contando cosas”. Me lavo el pelo tres veces en lugar de una porque tres es un número de buena suerte”. “Me toma más tiempo leer porque cuento los renglones de los párrafos”. “Cuando pongo mi despertador por la noche, tiene que ser en un número que no sea de mala suerte”. “Vestirme por la mañana es difícil, porque tengo una rutina y si no la sigo, me angustio y tengo que vestirme nuevamente”. “Siempre me preocupa que si no hago o digo algo, mis padres van a morir”. Tengo pensamientos terribles de que puedo herir a mi hermano”. “Sé que esto es completamente irracional, pero los pensamientos me provocaban más angustia y más comportamientos absurdos”. “Como paso mucho tiempo haciendo estos rituales, no puedo hacer las cosas que son realmente importantes”.

Son pensamientos y conductas no deseadas, que aparecen constantemente y producen mucha ansiedad, así la persona haga todo el esfuerzo por ignorarlas o que desaparezcan. Precisamente en el intento por controlarlas, sienten una necesidad imperiosa de realizar rituales o comportamientos, llamados compulsiones. Estos pensamientos y rituales o conductas causan angustia e interfieren con la vida cotidiana.

Hacen parte del trastorno obsesivo compulsivo y como se repiten ad infinitum producen un gran sufrimiento. Se calcula que entre uno y tres por ciento de la población general sufre el trastorno.

De entrada, hay que diferenciar tres categorías: una es el sujeto perfeccionista. La segunda es el “trastorno” obsesivo compulsivo y la tercera es el “trastorno de personalidad” obsesivo compulsivo.

El perfeccionista tiene un alto nivel de exigencia para sí mismo y para los demás, va tras el logro de objetivos claros, se empeña en el trabajo y anhela orden y previsibilidad. En suma, quieren que las cosas salgan y estén bien.

La segunda categoría es el trastorno obsesivo compulsivo. La persona se lava las manos, ubica cosas en un orden específico, revisa todo, reza exageradamente, cuenta números o repite palabras en silencio una y otra vez o según ciertas reglas que se deben seguir estrictamente buscando de esta manera que la angustia desaparezca.

La tercera categoría es el trastorno de personalidad obsesivo compulsivo. En estas personas hay gran preocupación por el perfeccionismo, el orden y el control, utilizan para todo normas y listas, son inflexibles y rígidos, ponen atención extrema a los detalles y procedimientos hasta tal punto que puede interferir con la capacidad para terminar sus labores y son tan excesivamente dedicados al trabajo y a ser productivos, que descuidan amistades, familias y actividades recreativas.

En general, las personas con trastorno de personalidad obsesivo compulsivo piensan que no tienen un problema, mientras que las personas con trastorno obsesivo compulsivo son conscientes de que sus pensamientos y acciones son anormales o irracionales.

En psiquiatría, para poder afirmar que se trata de trastorno obsesivo compulsivo, los síntomas deben durar más de una hora al día o causar tanta ansiedad que interfieren en gran medida en las actividades diarias. Por supuesto antes del diagnóstico hay que descartar un posible origen por consumo de sustancias psicoactivas u otra enfermedad.

Este trastorno tiene una tendencia familiar y unas causas complejas relacionadas con la genética, la fisiología del cerebro, experiencias vitales, la familia y otros factores ambientales Los investigadores piensan que algunos circuitos cerebrales no funcionan adecuadamente en estas personas.Generalmente el trastorno obsesivo compulsivo comienza durante la niñez y los síntomas pueden mejorar o empeorar en diferentes momentos de la vida.

Este trastorno a menudo se asocia con otros problemas mentales como la esquizofrenia, la depresión, los trastornos alimentarios, el trastorno bipolar y el abuso de sustancias.

Las personas que sufren este trastorno de personalidad creen que sus altos estándares y ética de trabajo son lógicos y que es la única forma de hacer las cosas. Los horarios rígidos y las reglas las hacen sentir bien, piensan que los demás deberían ajustarse a su comportamiento y creen firmemente que es lo mejor para todos y a diferencia de las personas con trastorno obsesivo compulsivo no sufren ansiedad.

Otros rasgos del trastorno de personalidad obsesivo compulsivo son la incapacidad para deshacerse de cosas incluso si carecen de valor, la inflexibilidad, la falta de generosidad, la negativa a permitir que otras personas hagan las cosas y dificultad para mostrar afecto.

Es fundamental tomar la decisión de buscar ayuda profesional. El médico realizará un examen para asegurarse que no sea un problema físico el que está causando el cuadro clínico y remitir a un especialista si es necesario. Puede ser tentador autodiagnosticarse o diagnosticar a sus amigos y familiares, pero se recomienda pedir la evaluación de un especialista. Esto es importante porque existen varios tipos de tratamiento para el trastorno obsesivo compulsivo, que incluyen psicoterapia y medicamentos antidepresivos en los casos más graves. De modo que estas personas no están solas y pueden disminuir esa angustia para vivir mejor.

07/04/2018

DEFINICIÓN DE COMANDO
Se denomina comando a un grupo reducido de fuerzas de choque que se especializa en incursionar en un territorio enemigo. El concepto también se utiliza con referencia a los soldados que integran este tipo de fuerzas.

Comando

Los comandos, en este marco, son unidades dedicadas a operaciones especiales que se llevan a cabo detrás de las líneas enemigas. Para desarrollar su tarea los integrantes de los comandos reciben un entrenamiento especializado que les permite enfrentar todo tipo de situaciones de riesgo.

Las misiones de los comandos pueden consistir en actividades de inteligencia (infiltrándose o tomando fotografías, por ejemplo), rescate de rehenes, control de infraestructura y sabotaje.

Comando o mando, por otra parte, es la denominación que reciben unidades de combate a cargo de un único oficial de alto grado. El ejército estadounidense, por citar un caso, divide sus fuerzas en varios comandos mayores.

“Comando” (o “Commando”, en su idioma original) es el título de una película que protagonizó Arnold Schwarzenegger en 1985. El filme, que tuvo la dirección de Mark L. Lester, fue un gran éxito a nivel mundial.

La idea de comando también se utiliza en el ámbito de la informática. En este caso, comando es una instrucción que una persona le da a un sistema para que éste la ejecute.

LA IMPORTANCIA DE FOMENTAR EL JUEGO AL AIRE LIBRE.15/10/2012Fuente: juguetes.esDejar a los niños jugar con total liberta...
07/04/2018

LA IMPORTANCIA DE FOMENTAR EL JUEGO AL AIRE LIBRE.

15/10/2012

Fuente: juguetes.es
Dejar a los niños jugar con total libertad en el exterior es beneficioso para desarrollar su aprendizaje y sus habilidades sociales y emocionales, algo que les ayudará en el futuro.
Hoy en día, y sobre todo en las ciudades, la mayoría de las actividades que realizan los niños se sitúan en lugares cerrados. Ver la televisión, jugar con videojuegos o estudiar ocupan la mayor parte de su tiempo y privan a los más pequeños de llevar una vida más activa, que pasa por estar en contacto con el exterior y con la naturaleza .

Las actividades al aire libre no sólo desarrollan mejores capacidades físicas, gracias a la práctica de deporte, sino que también implican la mejora de otras habilidades beneficiosas para los más pequeños. Ya de por sí, el ejercicio físico ayuda a que los niños ganen confianza en sí mismos , porque desarrollan sus capacidades y vencen sus miedos.

Además, jugar en el exterior ayuda a los más pequeños a mejorar sus habilidades sociales , ya que están en contacto con otros niños y deben aprender a relacionarse, a compartir, a negociar, y en definitiva, a interactuar con los demás. En este sentido, jugar con otros niños también implica la necesidad de desarrollar las habilidades de liderazgo y cooperación , entre ellas aprender a dirigir pero también a ceder, algo que será muy valioso para el futuro.

Asimismo, jugar al aire libre estimula la imaginación y la creatividad de los niños , ya que es un escenario idóneo para inventar juegos e imaginar situaciones. Las oportunidades de aprendizaje son numerosas en los espacios abiertos, donde los niños tienen la posibilidad y total libertad de observar, explorar y experimentar por sí mismos.

Evidentemente, las actividades al aire libre y las habilidades que los niños desarrollan en estos espacios son diferentes en cada fase de crecimiento. En el caso de los bebés, la interacción con los padres es fundamental para desarrollar sus habilidades sociales y ganar confianza y seguridad. Siempre que jueguen en el exterior, es recomendable que lleven sus juguetes musicales y otros similares que estimulen sus sentidos y habilidades.

A partir de los dos años, los niños comienzan a ser independientes a la hora de jugar . A esta edad, es aconsejable que, cuando estén en contacto con otros niños, tengan juguetes similares para evitar peleas. También, es la edad idónea para aplicar 30 minutos de ejercicio moderado cada día, mediante juegos más físicos como jugar a la pelota o imitar movimientos.

Entre los 4 y los 6 años, los niños sienten un interés desmesurado por su entorno , les gusta observar e imaginar, y por lo tanto, la parte creativa gana un lugar privilegiado en su aprendizaje.

A partir de los 6 años, las opciones de juego son más variadas, desde practicar deportes concretos a realizar excursiones y actividades culturales. Crear una zona de juegos en casa puede ser beneficioso para que los niños creen y desarrollen sus aptitudes.

Fuente: http://www.juguetes.es/jugar-al-aire-libre/

Etapa: Primer añoDe 1 a 5 añosDe 5 a 12 años
Tema: Desarrollo y aprendizajeTiempo libreJuego
Webs recomendadas
12 webs imprescindibles para viajar con niños
Unidad de Trastornos del Aprendizaje Escolar (UTAE)
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Jugar y los juegos al aire libre ayudan a desarrollar las capacidades físicas de los niños, es recomendable estimularlos en esta práctica

21/03/2018

Los lazos entre nosotros y nuestras mascotas se han vuelto importantes, sobre todo con los niños. Veamos cómo benefician los perros a los niños autistas.

PARA LOS QUE AMAN LOS ANIMALESCuando muere una Mascota........Una mascota se puede convertir en un gran amigo. Incluso s...
11/02/2018

PARA LOS QUE AMAN LOS ANIMALES
Cuando muere una Mascota........

Una mascota se puede convertir en un gran amigo. Incluso si tienes un mal día por tu falta de popularidad en el instituto o por tus problemas con los estudios, tu mascota siempre estará a tu lado y te querrá exactamente igual. Su amor es incondicional. Millones de familias de todo el mundo tienen mascotas, lo que significa que cada día alguien sufre el desconsuelo de perder a un animal querido.

Sea por su avanzada edad, porque hayan contraído una enfermedad o debido a un accidente, los animales, como todo el mundo, mueren. Los veterinarios pueden hacer grandes cosas por las mascotas. Pero hay veces en que ni las mejores técnicas médicas del mundo permiten salvar la vida de un animal. Y, si una mascota sufre mucho y no hay forma de que mejore, es posible que el veterinario deba dormirlo para facilitarle el paso a la muerte. Esto se conoce como eutanasia. El veterinario administra una inyección al animal, que primero lo duerme y después hace que su corazón deje de latir. La eutanasia permite que un animal muera plácidamente, sin dolor y sin miedo. Pero decidir cuándo ayudar a una mascota a morir sigue siendo muy duro.

Afrontar la muerte de una mascota
Las emociones que se despiertan cuando fallece una mascota pueden ser bastante complicadas y difíciles de sobrellevar. Lo más probable es que esperes sentir tristeza, pero es posible que también experimentes otras emociones. Por ejemplo, te puedes enfadar cuando tus amigos parezcan no entender lo mucho que significa para ti haber perdido a tu mascota. O tal vez te sientas culpable por no haber pasado más tiempo con ella cuando estaba viva. Es completamente normal sentir un amplio abanico de emociones cuando muere una mascota.

Si eres como la mayoría de la gente, es posible que alguien te diga, "¡Si solo era un animal!" Entonces, ¿es normal pasarlo mal por la muerte de una mascota? Absolutamente normal. De hecho, muchos adolescentes han crecido acompañados de sus mascotas y hace tiempo que ellas forman parte de su familia. Al igual que cuando fallece un familiar, cuando muere una mascota, la gente debe atravesar un periodo de duelo por esa pérdida.

Alguna gente se siente preparada para convivir con una mascota nueva enseguida. Pero hay gente que necesita más tiempo. A veces los distintos miembros de la familia necesitan periodos de tiempo diferentes para superar el duelo de la pérdida. Una persona se puede sentir preparada para tener una nueva mascota desde el principio, pero otra puede tardar más tiempo. Es importante que te tomes el tiempo que necesites para superar el duelo y que respetes este proceso en los demás miembros de tu familia.

Afrontar el duelo
El duelo se puede manifestar de muchas formas distintas. Hay gente que llora mucho. Otras personas pueden tardar cierto tiempo en asimilar la muerte de su mascota. Algunas dejan de interesarse temporalmente por las cosas con las que antes disfrutaban y desean estar más tiempo a solas. Y otras prefieren mantener la mente ocupada para no "conectar" con la pérdida. También es normal tratar de evitar aquellas situaciones que tú relacionas con tu mascota, como el parque por donde paseabas a tu perro o la pista por la que montabas a tu caballo.

En mucha gente, la pérdida de una mascota es su primera experiencia con la muerte. Reconocer y elaborar nuestros propios sentimientos puede ser de gran ayuda. Hablar sobre la pérdida es una de las mejores formas de afrontar la muerte de un ser querido, y esto es lo que hace la mayoría de la gente cuando se reúne tras un funeral y comparte sus recuerdos sobre el fallecido. Reconocer y asumir el duelo y hablar con tus amigos y familiares sobre la muerte de tu mascota puede ayudarte a empezar a sentirte un poco mejor.

Hay también otras formas de expresar tus sentimientos e ideas. Ponerlos por escrito en tu diario personal o hacer un álbum de recortes y recuerdos es algo que ayuda a mucha gente. También te puedes plantear la posibilidad de escribir un relato o un poema sobre tu mascota, hacerle un dibujo o componer una pieza musical en su honor. También puedes organizar un funeral para tu mascota. Hay gente que opta por hacer una donación a un refugio de animales en honor a su mascota o de participar en actividades de voluntariado en un refugio de animales. Todas estas ideas te pueden ayudar a seguir conectado a los buenos y felices momentos que viviste con tu mascota.

Todo el mundo debe afrontar el duelo en algún momento de su vida. Y la mayoría de la gente lo acaba superando después de cierto tiempo. Pero si estás estresado o estás intentando sobrellevar otros problemas graves al mismo tiempo, es posible que el duelo por la muerte de tu mascota te supere. Si tu tristeza es muy intensa o crees que te preocupa algo más que su muerte, te puede ir muy bien hablar con un psicólogo o terapeuta profesional, que te ayudará a sobrellevar todo el proceso. Es normal que una muerte nos sugiera preguntas sobre nuestra propia vida pero, si te das cuenta de que piensan demasiado en la muerte, es mejor que lo hables con alguien, preferentemente con un buen profesional.

Nunca olvidarás a tu querida mascota. Pero, con el paso del tiempo, el dolor y la pena se aliviarán. Y, cuando llegue el momento, es posible que te sientas preparado para abrir tu hogar a una nueva mascota necesitada de una familia que la quiera.

LA ACTITUD QUE TENEMOS ANTE EL SUFRIMIENTO Y LA ANGUSTIA¿Estamos dispuestos y abiertos a entrar en los lugares internos ...
30/01/2018

LA ACTITUD QUE TENEMOS ANTE EL SUFRIMIENTO Y LA ANGUSTIA
¿Estamos dispuestos y abiertos a entrar en los lugares internos que nos producen dolor?
Ser conscientes de que “la humanidad” esta involucionando, es compatible con el hecho de que también estamos evolucionando, incluso la consciencia de la involución es parte de la evolución de la consciencia.
Mucha gente no es consciente de que el mundo va hacia atrás en aspectos vitales y fundamentales. El hambre, las guerras, la explotación, la miseria, la desigualdad, las enfermedades que están sufriendo la mayoría de seres humanos en todo el mundo es una prueba de que no avanzamos.
¿De qué sirve todo progreso tecnológico si cada vez hay más gente sufriendo? Si sumamos a ello, que hay recursos suficientes para resolver el 90 % de las causas de sufrimiento en el mundo, pero no lo hacemos; y si además consideramos el horroroso descuido ecológico y maltrato que le hacemos a nuestro planeta, podemos concluir que la evolución brilla por su ausencia.
El ser humano nace con parecidas características que el resto de animales, pero gracias a que tiene consciencia de sí mismo, del entorno y de la existencia, se le abre la posibilidad de superarse e ir más allá de los animales, o de caer en la profunda miseria de los intereses dominantes que le llevan a esclavizar a otros, poniéndose de esta manera por debajo de cualquier insecto u animal. En este sentido somos mucho menos que cualquier animalito.
Es muy duro reconocer que aunque para unos pocos seres humanos en toda la historia haya sido posible la evolución de su consciencia, para la mayoría de personas no ha sido posible. En este sentido asistimos a un fenómeno realmente conflictivo y doloroso: la involución de la especie humana.
De las personas que están evolucionando de verdad, siendo conscientes del desastre que se nos avecina a tal punto que nos vamos a extinguir a nosotros mismos como un suicidio global, hay diferentes posturas ante este hecho. Algunos están haciendo algo para parar está debacle. Otros solo observan el epilogo de una civilización mientras meditan. Y otros se están salvando a sí mismos, creando modelos de vida, supervivencia, educación, familiar y espiritual, que les mantenga al margen de las tendencias suicidas de la humanidad.
La involución nos ha llevado a matar por matar, sin ni siquiera tener la necesidad de comer a la presa que matamos. Nos ha llevado a matarnos a nosotros mismos. 1 millón de personas se suicidan al año. 1 por cada 20 segundos. La involución nos ha conducido a la autodestrucción. Pero hay muchas personas en el mundo que están trabajando para romper esa tendencia materialista, suicida y destructiva.
La Escuela Consciente tiene por objeto arrojar luz a las personas del momento histórico, en el que estamos viviendo como contemporáneos de una época en la que, aunque parezca mentira, resulta difícil ver y sentir con el corazón lo que estamos haciendo. NO NOS DAMOS CUENTA DE QUE VAMOS HACIA UN PRECIPICIO.
Si me permites, quiero expresar algo a modo de sugerencia: ¡Abre tu corazón, anímate a sentir tu propio dolor, sumérgete en tu angustia y atrévete también a considerar el sufrimiento de otros.
Cuando nos abrimos a sentir la angustia existencial, a enfrentar ese sentimiento de dolor y sufrimiento por lo que nos toca experimentar, es cuando comenzamos a empoderarnos. La evitación del sentimiento de angustia nos crea un mecanismo de huida y una actitud cobarde porque no queremos enfrentarnos a lo que nos hace sufrir. Es tan doloroso, profundo e incontrolable ese sentimiento, que hacemos lo imposible para controlarlo o por lo menos para evitarlo.
Todo lo que negamos y no queremos enfrentar es lo que nos controla. Si le plantamos cara a aquello que nos domina y nos atrevemos a entrar y sentir, estaremos ante un hecho transformador, porque podremos ponernos por encima de la angustia, podremos hacer algo con ello en nosotros mismos, y podremos unirnos en acciones de liberación del sufrimiento humano.
La consciencia nos da la posibilidad de ser conscientes de nuestros estados internos, sean los que fueran, y por mas fuertes que sean, pueden ser observados creando una desidentificación, poniendo una distancia, y no permitiendo que se adueñe de nosotros.
La evolución es un aumento de la complejidad orientado a la complejidad de todo aquello que nos llega o sucede. La complejidad de la consciencia crea recursos poderosos para afrontar la vida y la existencia.
Alberto José Varela

26/01/2018

Exponer a los niños a las discusiones no es malo.

Los expertos explican por qué no hay que evitar que los menores tengan conflictos.

Padres, maestros y cuidadores se sorprendieron hace pocos meses al leer una columna de opinión en ‘The New York Times’ en la que Adam Graham, profesor de administración y psicología en la facultad Wharton de la Universidad de Pensilvania (EE. UU.), dijo que había que dejar que los pequeños discutieran. “Dejen pelear a los niños en lugar de evitar las riñas. Deberíamos enseñarles cómo estar en desacuerdo sanamente (...) la habilidad de tener una discusión que no se vuelva personal es crucial para la vida. Pero es una habilidad que pocos padres enseñan a sus hijos”.

En resumen, la publicación era una invitación a que los adultos hicieran un cambio en su forma de actuar frente a los conflictos, y decía que para tratar el tema con los niños, lo que se debe hacer es enseñarles que estar en desacuerdo con alguien no es malo, sino que lo que está mal es asumirlo con agresividad.

Para la psicóloga y pedagoga especializada en neuropsicología escolar July Cárdenas, lo escrito por Graham tenía mucha razón, pues “los conflictos son un paso indispensable para que los seres humanos resuelvan sus diferencias y lleguen a un acuerdo que les permita una sana convivencia, lo cual se logra a partir del único medio para resolverlos: el diálogo.

Un postulado así requiere de ciertas pautas para que, a través de técnicas apropiadas con los menores, los padres y quienes se encargan de su formación y cuidado los guíen para buscar soluciones de sus problemas mediante la concertación.

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En la guía ‘Cómo resolver conflictos familiares’, del Instituto de Mediación y Gestión de Conflictos, de la Universidad Complutense de Madrid (España), se afirma: “(...) en efecto, el conflicto no es ni bueno ni malo en sí, y el hecho de que intentemos evitarlo se debe a que el modo como habitualmente lo resolvemos no nos satisface, y esto ocurre en todo tipo de conflictos...”.

Además, en otro aparte del documento se anota: “(...) En un conflicto familiar no hay ganadores ni perdedores. O todos ganan o todos pierden. Que todos ganen implica buscar la mejor salida para hallar soluciones pensando en las necesidades de las partes. Y eso no lo puede hacer uno solo”.

Así las cosas, abordar sanamente con los niños aquellos problemas no profundos de familia o pareja, sin esconderlos, les enseña que los mayores tienen diferencias en su forma de pensar y que esto es normal y, lo que es mejor, les puede suceder a ellos en cualquier momento de la vida.

Del mismo modo, una investigación de la Asociación para la Salud Mental de Niños y Adolescentes, en Estados Unidos, indagó a 235 familias con niños entre los 5 y los 7 años y encontró que aquellos pequeños cuyos padres discutían de forma constructiva se sentían mucho más seguros y tenían mejores habilidades sociales.

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Haga de los conflictos un ejercicio constructivo
Pero ¿cómo hacer para que un conflicto, que se da como resultado de las diferencias, se convierta en algo constructivo? Básicamente, el entorno familiar es un espacio de comunicación y de encuentros, en los que las relaciones interpersonales están en constante acción.

Dichas relaciones –sostienen los expertos– pueden ser en sí mismas muy amorosas y fluidas como tensionantes y complicadas; el asunto está en saber decantar cada una, de manera acertada y positiva, abriendo espacios de diálogo y aprendizaje, sin llegar a la agresividad.

La guía sobre conflictos familiares de la Universidad Complutense explica que el conflicto puede ser útil “cuando hace posible alcanzar un nuevo plano relacional, es decir, cuando algunos o todos los miembros de la familia modifican, en mayor o menor medida, la forma de entender y manejar la situación que generó el desacuerdo, obteniendo nuevas herramientas para enfrentar futuros conflictos”.

Al definir que el primer espacio en el que los niños se exponen a discusiones es en su hogar, hay que decir que es allí donde el ejemplo es la pauta para que los pequeños inicien un proceso de aprendizaje en la resolución de conflictos.

César Augusto Sierra, psicólogo y director de Psicología del Politécnico Grancolombiano, con sede en Medellín, dice que “lo más importante al tratar de enseñar a los niños es comunicar con el ejemplo; a través de ello, debemos explicarles que se puede discutir, que existen puntos de vista diferentes, sin que esto trascienda en un proceso de rabia hacia el otro, de ira hacia los demás, sino que todo se puede resolver llegando a acuerdos mutuos, lo cual es posible comunicándonos calmada y tranquilamente”.

Además, el que los menores vean a sus padres solucionando sus discrepancias les enseña que es posible superar cualquier dificultad y les envía un mensaje de seguridad en que su hogar se mantendrá unido y en armonía.

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Sea maestro de conciliación
Para la doctora July Cárdenas, los padres son los primeros y más importantes maestros de sus hijos. “Si son papás conciliadores que buscan ambientes de diálogo para resolver sus diferencias, sus hijos lo aprenderán, pero si, por el contrario, son padres que se expresan con gritos y de forma agresiva, también lo aprenderán, y lo manifestarán cada vez que deban enfrentarse a una situación conflictiva”.

Por su parte, Sierra añade que cuando los padres de familia asumen una posición mediadora frente a los conflictos y, además, lo hacen delante de sus pequeños con una actitud mediática, permitiendo que presencien su diálogo, sus niños irán generando patrones de conducta similares en sus relaciones futuras no solo con la familia, sino que lo replicarán con sus amigos o con los adultos con los que se relacionen.

Ahora, si de forma errada los conflictos en el hogar se dirimen de manera hostil, con enojo y bajo tácticas como la agresión física o verbal, la amenaza y el insulto personal, esa discusión equivocada puede afectar la seguridad emocional de los pequeños porque los lleva a experimentar preocupación, ansiedad, miedo y desesperanza.

Si son papás conciliadores que buscan ambientes de diálogo para resolver sus diferencias, sus hijos lo aprenderán
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Estrategias para que aprendan con el ejemplo
La psicóloga y directora del Centro Psicopedagógico De la Mano, July Cárdenas, sugiere que lo primero que los padres deben poner en práctica y, obviamente, enseñar a sus niños son algunas estrategias básicas de autocontrol emocional que les permitan enfrentarse acertadamente a ciertas emociones como la ira y el enojo. “Existen dinámicas que se trabajan con los niños en edad escolar y que también son válidas para los adultos, como, por ejemplo: la del pez globito, que cada que se enoja respira profundo varias veces para inflarse; la técnica de la tortuga, que se esconde y aprieta sus puños al enojarse; contar lentamente hasta 10 e incluso, la técnica de comportarse como estatua”.

Todas ellas les permitirán mantener el control, dialogar exponiendo sus argumentos y pensando en la forma cómo ambas partes involucradas en el conflicto pueden salir beneficiadas. “Es importante mostrar a los niños que al asumir un conflicto de forma agresiva, lo que haremos es que el problema se vuelva más grande y que todos los involucrados vivan tristes, enojados y amargados”.

El doctor César Augusto Sierra recomienda que, en familia, se identifiquen las situaciones que pueden desencadenar un conflicto y se inicie un juego.

“Una técnica muy amigable con los niños es la de simulación, en la que, a partir de preguntas, los involucremos en la resolución de conflictos. Diciendo, por ejemplo: ¿tú qué harías frente a esta situación? ¿Tú qué no harías? ¿Por qué te parece que esta es la mejor solución del problema? Así, nuestros niños van a entender que ante un conflicto lo indicado es dialogar, que existen distintos puntos de vista, pero que debemos llegar a acuerdos”. Las situaciones propuestas deben ser simples, como decidir si vamos a pasear o al cine, por qué arreglar o no el cuarto o cuándo y por qué compartir los juguetes. En fin, casos cotidianos del día a día.

REDACCIÓN ABC DEL BEBÉ
www.abcdelbebe.com

Tomado del diario EL TIEMPO

08/11/2017

Beneficios de tener una mascota para el desarrollo emocional de los niños

Tener una mascota como distracción y entretenimiento para tus hijos puede ser divertido y hasta relajante. Pero, ¿te has puesto a pensar en los verdaderos beneficios que trae para el desarrollo emocional? Por otro lado hay que enseñarle a nuestros hijos la importancia de tener una vida a cargo.

Paola Enriquez
A lo largo de mi vida he tenido una gran variedad de mascotas: perros, gatos, pájaros, tortugas, peces y hasta un pato. Actualmente en casa tenemos un perro que es cruza de husky, así como una hermosa gata negra con blanco. Gracias a ellos he podido desarrollar una variedad de cualidades que me son de gran ayuda, tanto en mi desarrollo físico, mental y emocional, como en mis interacciones sociales.

Para muchas familias, tener una mascota es una de las decisiones más positivas y benéficas de su vida. Existen diversas investigaciones que comprueban que hacerse cargo de un animal aporta grandes beneficios a la salud física y emocional.

Según mi experiencia personal, estos son los principales beneficios que aporta el tener una mascota:

1. Empatía

Cuidar un animal y demostrare amor, ayuda a desarrollar en los niños empatía y actitudes positivas hacia ellos. Esto los hace más sensibles y tolerantes, puesto que llegan a reconocer y comprender las necesidades de su mascota y de las demás personas, así como las distintas formas de expresarlas.

2. Responsabilidad

Alimentarlo, pasearlo, jugar con él, bañarlo y estar al pendiente de sus necesidades, hace que los niños entiendan que su mascota, al igual que ellos, reclama cuidados y respeto. Es importante que informes a tus hijos de los cuidados que requiere su mascota –dependiendo del tipo que sea-, y cuál es el modo de realizar estas tareas. Esto los obligará a organizarse, distribuyendo debidamente su tiempo entre el animal, sus deberes y la diversión.

3. Expresión de las emociones

Cuidar de un animalito brinda a tus hijos la oportunidad de expresar cariño y afecto a través de los cuidados que les brindan. Gracias a ello, los niños comprenden que existen otras maneras de trasmitir cariño, además de las palabras.

4. Confianza en sí mismo

Los niños se sentirán más seguros al saber que sus padres les tienen la suficiente confianza como para dejarlos a cargo de una mascota. De igual manera, es necesario que les hagas sentir que cuentan con el apoyo de la familia, en especial en los momentos difíciles.

5. Ejercicio físico

Las animales -en especial los perros-, necesitan salir de paseo. Dar una caminata al menos una o dos veces por semana, mantendrá a todos activos y saludables.

6. Mejora la comunicación y sus relaciones sociales

El interés en su mascota y los cuidados que le proporcionan se vuelven un tema de conversación común, lo que provoca que se acerquen más a ti, ya sea para la resolución de dudas o porque quieren compartir la experiencia contigo.

Puedes sacar provecho de estas pláticas con fines educativos haciendo, por ejemplo, analogías sobre las actividades que realizan a diario y situaciones similares que estén viviendo con su mascota.

7. Lecciones de vida

Se aprende más experimentando las situaciones por ti mismo, que si te dan un sinfín de explicaciones en la escuela o en tu hogar. Tus hijos vivirán personalmente experiencias como el nacimiento, parto, dolor, enfermedad, sexualidad, muerte, entre otros, con lo que estarán más preparados para afrontar experiencias futuras que sean similares.

Hay que tener en cuenta que la decisión de incluir una mascota en la dinámica familiar no debe ser tomada a la ligera, ya que es algo que debe acordarse entre el niño y ambos padres para garantizar que cuente con los cuidados pertinentes.

Cuidar de otro ser vivo es una experiencia maravillosa que te da la oportunidad de aprender valiosas lecciones de vida y, aunque parezca imposible, crecer emocional y personalmente. Además, se crea un vínculo afectivo igual o más fuerte que el que se forma con muchas de las personas que conoces.

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