14/09/2026
Decir “cálmate” puede parecer una indicación sencilla.
Pero para un niño que está desbordado, saber que necesita calmarse no significa saber cómo hacerlo.
La autorregulación se construye poco a poco, a través de experiencias que le permiten descubrir diferentes recursos:
Respirar.
Moverse.
Hacer una pausa.
Pedir ayuda.
Cambiar el ritmo.
Y algo importante: no todos los niños necesitan la misma herramienta ni la misma estrategia en cada momento.
En Heyoka buscamos que los niños no solo conozcan estas herramientas, sino que puedan practicarlas, reconocer cuándo las necesitan y descubrir cuáles les ayudan.
Porque la autorregulación no se ordena. Se aprende y se practica.
Guarda este carrusel para volver a estas herramientas cuando las necesites.