Algunos amigos del equipo Riders encontraron una de mis croqueras y comenzaron a hojear. A muchos les gustó mi trabajo y me instaron a atreverme e invertir en materiales para plasmar mi arte en tablas de surf “Como Nacho Vargas”, decían. El primer diseño fue realizado en una tabla fishtail de Román Karczewski Landeta, uno de los instructores de la escuela. Al ser el primer diseño en tabla de surf
los nervios e inseguridad de que quedara mal o no saber utilizar los lápices eran una gran presión que caía sobre mis hombros. Román estaba entregando en mis manos su preciada posesión, confiaba en mi talento, en mí. Yo sabía que no podía fallar, tenía que entregarlo todo y de la mejor manera posible. Comencé dibujando en mi croquera el diseño, para sentirme segura, adaptar mis trazos al diseño, generar memoria en mis manos, sentir esa conexión que (al menos yo) necesito y amo (es adictiva la sensación) sentir al expresarme y luego poder plasmarlo en la tabla. Todos observaban el proceso, a cada momento, a cada color, a cada paso, casi tan ansiosos como yo de ver el resultado. Recién conocía el "nuevo lienzo", recién conocía los lápices que utilizaba. Al dar por terminado el trabajo y enlacar para mayor duración, llamé a Román (nerviosa, ansiosa, terrible!), venía distraído y agotado luego de una larga jornada de clases. Al ver el diseño su gran sonrisa pagó con creces todo el esfuerzo y superó cualquier otro tipo de pago. Hoy en día agradezco de todo corazón a quienes me alentaron y apoyaron en mis primeros pasos, a mis primeros clientes que supieron valorar en todo sentido mi trabajo, agradezco sobre todo a mi amigo Román por ser el primero en confiar en mis manos, en mi entrega, en mi talento y por su sonrisa llena de luz que me hizo pensar: “Si voy a hacer a las personas tan felices (aunque sea un ratito) con mi trabajo, entonces esto es a lo que me quiero dedicar”. Y gracias a ese Verano y a todas esas lindas personas que conocí y que me motivaron, es que sigo plasmando mi arte, de todas las maneras posibles; en consecuencia hasta el día de hoy sigo recibiendo sonrisas y expresiones brillantes. Gracias Universo, gracias a todos quienes confían, confiaron y confiarán en mí.