30/06/2026
La protección visual no es solo una barrera contra impactos.
También influye en la precisión, la concentración y la seguridad de cada tarea.
Un lente rayado, sucio o deformado puede generar fatiga visual, distorsión y errores operativos. Por eso, además de usar protección ocular, es clave revisar su estado y reemplazarla cuando ya no garantiza una visión clara.
Tip técnico: si el lente tiene grietas, rayas profundas o pérdida de visibilidad, no lo sigas usando.
En Llaquina te asesoramos para elegir la protección visual adecuada según cada entorno de trabajo.