El juego de las sillas

El juego de las sillas Sillas encordadas sobre marco de hierro macizo soldado y pintado con pintura en polvo. Hechas para d Reinvención se llama el juego

Son las 7 AM. Y así fue.

Viajamos por la autopista Ricardo Balbín rumbo al Sheraton. Vamos a hacer el circuito cerrado de video de un evento internacional. Estamos listos: todo armado y probado desde el día anterior, sin problemas. Tomamos mate, cinco en un furgón chico de una productora boutique (Pandax 4K), y nos reímos a pesar del sueño porque vamos a trabajar de lo que nos gusta. De pronto entra un llamado telefónico

que nos deja de piedra: un colega nos avisa que el Gobierno de la Capital acaba de prohibir todo evento con público. “Vamos igual”, decimos. Tenemos que hablar con la producción para resolver cómo proceder. Nuestros equipos están en el hotel y ya se hicieron gastos. El humor cambia por completo. En minutos, nuestra agenda también. Es durísimo ver cómo se cancelan todos los eventos que tenías programados, que los días de tu futuro se apagan como lucecitas en un tablero, una tras otra, sin que puedas hacer nada. Cuando llegamos al Sheraton nos recibe la nueva normalidad. Es oficial: nuestro trabajo está prohibido por tiempo indeterminado. El COVID-19 llegó a la Argentina.
¿Y ahora? Agua y ajo, decían las viejas. Habrá que reinventarse. Rápido. Un amigo habló con otro, y otro habló conmigo para ofrecerme representar en ventas a una metalúrgica que fabrica sillas de hierro -geniales, como verán- y poder así capear este temporal. Y le dije que sí, por supuesto. Y acá estoy, poniendo mi energía en algo completamente nuevo como lo son las ventas. Y así como era un buen camarógrafo voy a ser un buen vendedor porque en eso me va la vida, literalmente. La mía y la de mi familia. Y voy a vender porque hay que parar la olla, porque lo que vendo es muy bueno y mis precios son competitivos. Voy a aprender todo, lo estoy haciendo, y voy a ser bueno en esto también. Y voy a pensar, y a inventar y a cumplir porque es lo que hay que hacer: pasar a lo que sigue. No hay tiempo para lamentarse porque los ahorros bajan. No lloro por lo que podría haber sido. La vida me dio limones. ¡Bueno, espartanos, a hacer limonada! Y lemon pie, y mermelada, y lemoncello, y a no parar hasta volver a hacer asado al asador con los amigos, prosperando en la desgracia para hacerle caso a un poeta guerrero de mi ciudad y llevarles la contra a las estrellas. Por eso es que Dios, en el sabbath, descansó en la cómoda reposera Acapulco; o desde la elegante silla Pomona se puede dominar el mundo, pero con estilo. ¡Llamen, encarguen las suyas! ¡Lloren chicos, lloren! Un abrazo para todos los que no aflojan desde “El Juego de las Sillas”.

Dirección

Avenida 7 Entre 83 Y 84
La Plata
1900

Horario de Apertura

Lunes 09:00 - 18:00
Martes 09:00 - 18:00
Miércoles 09:00 - 18:00
Jueves 09:00 - 18:00
Viernes 09:00 - 18:00
Sábado 09:00 - 18:00

Teléfono

+542215465296

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