13/03/2023
POR AMOR
(sobre el del valor de las entradas para los extranjeros)
Las milongas, en su mayoría, se sostienen por el puro deseo de sus organizadores. Como actividad lucrativa, salvo excepciones, no es un gran negocio. Y en muchos casos no lo es en absoluto. Sin embargo, hay mucha gente dispuesta a mantenerlas, por amor al tango, por amor a ese clima extraordinario de lazos sociales y encuentros que se genera cada vez. Tal vez por “Berretín” como me dijo el dueño de un club cuando no me alcanzaba para el alquiler.
Busco en el diccionario. Berretín: “Capricho, deseo vehemente, debilidad por algo, idea fija// enamoramiento intenso, antojo amoroso”
Y si, el señor tenía razón.
Pero la pasión compartida y el berretín llevan a generar espacios milongueros que todos disfrutamos. Y a crear posibilidades de diversión y júbilo, bastante económicas. Y desde luego también genera empleos.
Pero ante la crisis y con un dólar por las nubes, estamos complicados para sostener los espacios.
Es fácil ver cuántos lugares han cerrado sus puertas y las dificultades de los que resisten.
Por eso apelamos a la gente que viene del exterior, en busca de un gesto solidario. No hablamos de los extranjeros que viven en nuestro país ni los que vienen fielmente cada año. Hablamos de los grupos o personas que vienen por única vez. El pedido es que paguen lo que debería ser una entrada general para todos ¡pero los argentinos no pueden pagar! Es así de simple.
Entiendo el desconcierto, la sensación de no ser bien recibidos, y hasta el enojo cuando en una milonga te cobran una tarifa diferencial. Pero sé que no es por el dinero. “Es por el gesto, no por la acción”, como decía mi abuelita.
Sin embargo, creo que hay una mayoría de personas con mucha empatía, que pueden ponerse en el lugar de quien los recibe y organiza el espacio milonguero.
Sé también, que se trata de cómo se comunica el tema. Al principio puede chocar, pero si alguien te explica que, de esta forma, estás contribuyendo a que esa milonga pueda tal vez sostenerse durante la temporada baja y seguir existiendo, creo que la actitud puede cambiar. No lo dudo.
Tendremos muchas diferencias y podemos debatirlas, pero estamos unidos por el amor al tango.