21/08/2026
Caravanear cuatrocientos terneros no lo frena el animal. Lo frena la mano.
Las primeras cien salen bien con cualquier pinza. Las últimas cien son las que
salen torcidas, mal cerradas o en la oreja equivocada, y son las que después no
se pueden leer.
La pinza eléctrica para caravanas resuelve eso: la fuerza la pone una batería de
litio recargable, no el antebrazo. El cierre es igual de firme en la primera y
en la última.
Lo que la hace práctica en el campo:
Dos aperturas, 50 y 70 mm, que se cambian sin herramientas. Sirve para caravanas
electrónicas y visuales.
Cierre regulable con un tornillo lateral, para adaptar la presión al tipo de
caravana y al tamaño del animal.
Modo seguro que traba el gatillo después de cada aplicación. En una jornada
larga, con gente cansada, importa.
Con el RENSPA en agenda, identificar bien dejó de ser una tarea de rutina.
Consultanos disponibilidad.