10/07/2026
Cuando la tecnología también baja a los escombros.
Tras el terremoto del 24 de junio, el venezolano Carlos Mundaray decidió aportar desde lo que mejor sabe hacer: desarrollar tecnología.
Carlos creó VitalFi, una aplicación pensada para ayudar a detectar posibles señales de vida mediante las alteraciones que produce el cuerpo humano en las ondas de radio de una red WiFi.
La idea se apoya en un principio conocido como WiFi Sensing. Cuando una persona se mueve, respira o cambia de posición, modifica ligeramente la forma en que las señales inalámbricas viajan y rebotan dentro de un espacio. Esas variaciones pueden analizarse para estimar presencia, movimiento y, bajo ciertas condiciones, patrones asociados con la respiración.
Pero Carlos no se quedó programando desde lejos.
Bajó hasta las zonas afectadas junto a los rescatistas, llevando un router, una antena, una fuente de energía y la aplicación para hacer pruebas directamente sobre los escombros. Su propuesta buscaba convertir equipos relativamente comunes en una herramienta complementaria para orientar la búsqueda.
VitalFi no sustituye a los perros, las cámaras, los sensores acústicos ni los radares profesionales. Tampoco debe verse como una solución infalible. Una tecnología así necesita validación, pruebas controladas y protocolos claros para medir su alcance, los falsos positivos y su comportamiento frente al concreto, las cabillas, el polvo y las interferencias.
Aun así, su historia tiene un enorme valor.
Porque en medio de una emergencia no todos ayudan de la misma forma. Algunos cargan herramientas. Otros llevan medicinas. Otros organizan alimentos. Otros usan su conocimiento técnico para resolver problemas que antes parecían imposibles.
Carlos llevó código, un router y una idea.
Y como él, muchos venezolanos están demostrando que la innovación no siempre nace en un laboratorio perfecto. A veces nace en medio de la urgencia, cuando alguien se pregunta:
¿Qué sé hacer y cómo puedo ponerlo al servicio de los demás?
Esa también es una forma de rescatar.