04/06/2026
DEVOCIONAL🔥
Nadie quiere ver a su líder espiritual, a su maestro, mezclándose con la escoria de la sociedad. Es incómodo, deshonroso, y para los fariseos, una clara señal de que algo andaba muy mal con Jesús.
¿Cómo podía el Mesías esperado sentarse a la mesa con recaudadores de impuestos y pecadores, personas que eran la antítesis de la piedad?
Nuestro corazón, tan a menudo, opera bajo la misma lógica farisaica. Queremos que Dios se asocie con los "buenos", con los que se esfuerzan, con los que mantienen las apariencias.
Nos sentimos cómodos en nuestra burbuja de supuesta rectitud, juzgando a quienes no cumplen nuestros estándares, sin darnos cuenta de que esa misma actitud es una enfermedad mortal que nos ciega a nuestra propia necesidad.
Pero Jesús no vino a validar nuestra autojusticia. Él vino como el médico divino, no para los que se creen sanos, sino para los que reconocen su enfermedad.
Su mesa no es para los perfectos, sino para los quebrantados, para los que saben que necesitan desesperadamente su misericordia. Él no vino a llamar a los que se creen justos, sino a pecadores como tú y como yo, para que encontremos vida en su arrepentimiento.
ORACIÓN 🙏🏻
Padre, ayúdanos a ver nuestra propia enfermedad espiritual y a correr hacia Jesús, el único médico que puede sanarnos. Que nunca nos creamos demasiado sanos para Su misericordia.
Jesús Fest Arraigados