Para ello, hemos desarrollado un método de trabajo propio que consiste en 3 pasos:
1) Búsqueda de evidencias: en primer lugar se realiza un análisis de la situación del cliente, de las necesidades de los consumidores y de las actividades de la competencia a través de una rigurosa investigación de mercados (cuantitativa y cualitativa). Con la información que aquí se obtiene, el equipo de trabajo c
alcula el tamaño del mercado del cliente y su participación, después elaboran las propuestas de mercadotecnia;
2) Orientación a las utilidades: las propuestas obtenidas en el paso anterior son sometidas a un análisis mediante el cual se evalúa su potencial para generar ventas, a la par se analiza su costo de ejecución para determinar si es viable su implantación y de ser el caso, se proyecta cuál será su nivel de contribución a las utilidades. Es en este paso donde se fijan las metas para los programas que diseñamos en términos de número de prospectos y ventas. Durante esta etapa invitamos a nuestros clientes a participar del proceso para que juntos fijemos objetivos que se ajustan a sus necesidades;
3) Creación de lazos: en ROI sabemos que es más rentable conservar a un cliente que conseguir uno nuevo, por esta razón, las propuestas que desarrollamos se enfocan, en esencia, a generar relaciones de largo plazo. Para ello utilizamos la denominada “mercadotecnia de base de datos” que se basa, en síntesis, en la creación de perfiles de clientes y en el establecimiento de una comunicación constante con ellos. Gracias a esto logramos obtener información valiosa que se utiliza para mejorar la oferta de productos y servicios de nuestros clientes.