12/06/2026
Buenos días, empezamos el viernes hablando de una idea que puede cambiar la forma en que se controlan las infracciones de tráfico: ¿y si en el futuro las multas no dependieran de un radar, sino de los datos registrados por el propio vehículo?
Cada vez circulan más coches conectados, con sistemas ADAS, asistentes de velocidad, cámaras, sensores y ordenadores de a bordo capaces de registrar información sobre la conducción.
Y ya se empieza a plantear un escenario en el que, en lugar de captar una infracción desde fuera, las autoridades pudieran consultar determinados datos del vehículo para comprobar si se respetaron los límites de velocidad. En este sentido, un artículo del Huffington Post se hace eco de declaraciones de la policía holandesa, que anticipa un futuro sin radares en las carreteras.
Desde el punto de vista de la seguridad vial, más datos pueden ayudar a reconstruir mejor qué ha ocurrido en un siniestro.
Pero desde el punto de vista pericial, hay una cuestión clave:
👉 Un dato aislado no explica por sí solo un accidente.
Saber a qué velocidad circulaba un vehículo puede ser muy importante, pero no basta. Hay que analizar también:
🔹 la vía
🔹 la visibilidad
🔹 la señalización
🔹 los tiempos de reacción
🔹 la maniobra de cada implicado
🔹 la evitabilidad del siniestro
🔹 la fiabilidad y trazabilidad del dato registrado
Porque en reconstrucción de accidentes no se trata solo de saber “cuánto corría” un vehículo, sino de determinar si esa velocidad tuvo relación causal con el siniestro.
La tecnología puede aportar información muy valiosa, pero siempre debe interpretarse con rigor técnico, contexto y garantías.
¿Qué opináis? ¿Más datos significan más seguridad o más vigilancia? Os leemos.