05/06/2026
Hoy, Día Mundial del Medio Ambiente, ponemos el foco en una transformación industrial que ya es una realidad en Euskadi: producir cemento con una menor huella de CO₂.
Dos años después de la decisión de concentrar la producción de clínker en nuestra fábrica de Arrigorriaga, seguimos avanzando en una hoja de ruta compartida por nuestras operaciones en Euskadi: una actividad cada vez más eficiente, circular y baja en carbono.
En este contexto se enmarca el proyecto de by-pass en marcha en nuestra planta vizcaína. Una actuación que combina ingeniería, inversión y visión de futuro para seguir mejorando su desempeño ambiental.
El objetivo es incrementar el uso de combustibles alternativos hasta el 50%, favoreciendo una producción más circular y reduciendo la dependencia de combustibles fósiles. El proyecto prevé una mejora estimada de 40 kg de CO₂ por tonelada de clínker y un ahorro potencial de alrededor de 16.000 toneladas de CO₂ al año.
Detrás de estos datos hay mucho más que una mejora técnica: hay equipos, planificación y una forma de entender la industria como parte activa de la transición hacia modelos más sostenibles.
Porque la descarbonización no se construye solo con grandes objetivos. También se construye así: con decisiones concretas, proyectos medibles y avances que transforman, paso a paso, la manera en que producimos.