25/03/2026
Hace unos años atrás, cuando se hablaba de eficiencia energética en supermercados, la conversación solía centrarse en iluminación, climatización o gestión del edificio. Muchas veces se dejaba de lado, un aspecto que hoy toma relevancia: la refrigeración.
En muchos supermercados, el frío puede representar entre 40 % y 50 % del consumo eléctrico total de la tienda. Esto no debería sorprendernos.
Los sistemas de refrigeración operan 24 horas al día, los 365 días del año, garantizando la conservación de alimentos y la seguridad de los productos. Por eso, mejorar la eficiencia energética del retail alimentario pasa necesariamente por analizar cómo se diseñan y operan estos sistemas.
Si pensamos en el mercado europeo, esta reflexión comenzó hace más de dos décadas. Hoy, miles de supermercados utilizan tecnologías de refrigeración más eficientes, incluyendo sistemas con CO₂ (R744) como refrigerante natural, que han demostrado mejoras significativas en el desempeño energético de las instalaciones.
Las experiencias internacionales muestran algo claro: mejorar la eficiencia energética en refrigeración combina ingeniería, diseño y evolución tecnológica del sector.
En República Dominicana, proyectos desarrollados por Fr**ga Cooling Experts, como es el caso de la implementación de tecnologías de refrigeración con CO₂, ha permitido registrar reducciones de consumo energético superiores al 12 %, confirmando que estas soluciones pueden aportar beneficios concretos también en nuestro contexto y clima.
A medida que la conversación sobre eficiencia energética gana relevancia, entender el impacto del frío en el consumo eléctrico del retail alimentario es cada vez más importante para diseñar sistemas más eficientes y sostenibles.