15/05/2026
Es vital esta aclaración para que los recursos de las Clínicas del Dolor y Cuidados Paliativos se concentren en quienes realmente requieren ese nivel de intervención especializada.
El enfoque paliativo se activa cuando el tratamiento de la enfermedad de fondo ya no tiene un beneficio claro y el enfoque se traslada exclusivamente al confort. Si un paciente encamado tiene una úlcera que puede sanar o una condición que puede estabilizarse, su manejo es de atención crónica o rehabilitación, no necesariamente paliativo.
Distinción clínica fundamental para evitar la saturación de los servicios especializados y asegurar que cada paciente reciba la atención adecuada según su diagnóstico.
No todo paciente con dependencia severa califica para el criterio de cuidados paliativos.
1. La diferencia entre Cronicidad y Terminalidad
Paciente Paliativo: Es aquel con una enfermedad avanzada, progresiva e incurable, con un pronóstico de vida limitado y que presenta múltiples síntomas intensos (físicos y emocionales).
Paciente Crónico Dependiente (Encamado): Muchos adultos mayores pueden estar encamados por secuelas de fracturas, demencias en etapas iniciales o enfermedades crónicas controladas. Aunque su fragilidad es alta, no siempre están en una fase terminal o de agonía.
2. El manejo de las Úlceras por Presión
Las úlceras son una complicación de la movilidad reducida, no necesariamente un síntoma de una enfermedad terminal. Su abordaje suele recaer en otras áreas
Cuando el objetivo no es el control de síntomas de fin de vida, sino el mantenimiento y la prevención, intervienen:
Geriatría: Para el manejo integral de los síndromes geriátricos.
Medicina Familiar: Para el seguimiento continuo en el hogar o centro de salud.
Trabajo Social: Para evaluar la red de apoyo familiar y prevenir el colapso del cuidador.