12/09/2026
Ayer fui a revisar una escalera y terminé pensando en aquello que sostiene —o deja caer— a una comunidad.
Estuve en Chiminangos, en Cali, visitando la escalera en la que una persona perdió la vida. Era uno de los accesos a las viviendas de una de las agrupaciones del sector.
Fue muy triste constatar que la raíz del problema no estaba realmente en la ingeniería. La ingeniería podía explicar el deterioro, evaluar la estructura y determinar qué debía hacerse. Pero lo que tenía enfrente era, sobre todo, un problema humano, creado y sostenido por seres humanos.
Se lo dije con mucho respeto a las personas que hoy intentan salvar sus apartamentos y recuperar su acceso, aunque reconozco que pudo sonar como un regaño: el reforzamiento ya no es una alternativa responsable. Al menos en esa agrupación, el acero ha permanecido expuesto y ha alcanzado un nivel de corrosión tan avanzado que una de las barras podía romperse con la presión de un dedo.
También les pregunté cómo había sido posible caminar todos los días por aquel lugar, verlo deteriorarse poco a poco y llegar a considerar que todavía era seguro.
Quienes ordenaron cerrar las escaleras tenían razón. Ya no era el momento de discutir cómo repararlas o reforzarlas: era necesario construirlas nuevamente. El mantenimiento debía haberse realizado mucho antes, cuando todavía era posible conservarlas.
Después ocurrió algo que me dejó pensando.
Conversé con uno de los líderes de la comunidad, un profesor de esos que parecen salidos de otra época. Lleva tiempo tratando de unir a sus vecinos para recuperar el acceso, especialmente porque su madre vive allí.
En medio de la conversación le pregunté:
—¿Los líderes nacen o se hacen?
Me respondió que posiblemente se hacen.
Yo le dije que no estaba seguro de ninguna de las dos cosas. Creo que los líderes aparecen cuando una situación, un momento o la historia los necesita. Están donde deben estar cuando deben estar, y deciden actuar.
El liderazgo no es solamente una condición personal ni un título. Es la respuesta que damos mediante nuestras decisiones