27/08/2013
MNK se inspiro en la paja toquilla, para diseñar su mas reciente colección de bolsos.
La UNESCO declaro la PAJA TOQUILLA como un PATRIMONIO INMATERIAL DE LA HUMANIDAD. reunida en París, aprobó su ingreso a la lista la cual cuenta con 257 bienes inmateriales de todos los países del mundo. Este año, el tejido de paja toquilla pasa a formar parte de ésta lista que tiende a ensancharse año tras año.
HISTORIA DE LA PAJA TOQUILLA
El tejido se originó en Manabí. En 1630, el indígena Domingo Chóez conjugó esta materia prima con la forma de los sombreros españoles. La actividad toquillera se consolidó en el siglo XVII cuando decayó la producción de algodón y los europeos empezaron a demandarlo como un sustituto del de paño. Los tejedores de Montecristi y Jipijapa se especializaron en la elaboración del sombrero bajo el modelo europeo.
Todo parece indicar que esta manufactura ya existía en el Ecuador antes de que se diera el descubrimiento de América, pues en diferentes figurines hechos en piedra o cerámica, se puede apreciar que los hombres llevaban una especie de protección en la cabeza a manera de casco aparentemente hechos con paja toquilla, debido a su aspecto y a la abundancia de este tipo de palma que existe en estos sectores.
Mucho tiempo después, durante el período colonial, en el año 1630, Don Francisco Delgado se admira de la habilidad que poseían los nativos para tejer con una fibra vegetal –que llamaban paja delgada, seca y larga, procedente de las hojas de un árbol, que existía en las zonas montañosas de la región. Delgado teje las llamadas “tocas”, similares a las que usaban las religiosas, extendiendo esta costumbre de uso y tejido con los moradores, que hacían un trabajo mucho más delicado en la confección de los sombreros que recibieron el nombre de “toquilla”, nombre que se generalizó para designar al sombrero de paja, tejido por el hombre ecuatoriano.
En 1859, la Reina de España mandó a que se organizara en Aranjuez una compañía de infantería cuyo uniforme diario contara con un ‘sombrero jipijapa’. El auge exportador generó una etapa de bonanza económica. Hacia 1863 salió desde el Puerto de Guayaquil la increíble cifra de 500 mil sombreros anuales.